Thursday, July 27, 2006

Israel está loco?

Cephimo

Centro de Estudios Políticos e Históricos de Israel y del Medio Oriente
Auspiciado por B’nai Brith Perú



por León Trahtemberg, para
El Comercio-Perú 22 07 2006

Si yo fuera un ignorante en temas del Medio Oriente, lo que escucho en la radio, leo en diarios y veo en la televisión me llevarían a concluir que el Estado de Israel está loco, por desarrollar una acción militar antojadiza, arbitraria y prepotente en el Líbano. Se sostiene que Israel debería ser detenido, sancionado y hasta eliminado.

Siempre me ha resultado curioso que en un tema tan complejo como el árabe-israelí haya una tan asombrosa uniformidad en la crítica hacia Israel. ¿Será casual o hay algo en el inconsciente de los analistas que hace que ni bien aparece Israel en un conflicto haya una tendencia casi automática a censurarlo? Quizá los psicólogos tengan la respuesta. Esta columna pretende aportar a la comprensión del problema de quienes no tienen esa predisposición negativa automática contra Israel.

El 25 de junio un grupo de activistas del partido del gobierno palestino Hamas hizo un túnel desde Gaza, atacó una base militar en suelo israelí, mató a dos soldados y secuestró a otro. El 12 de julio otro grupo terrorista, Hezbolá, integrante en este caso del Gobierno Libanés en el que cuenta con dos ministros y 24 congresistas, atacó otro puesto militar israelí en la frontera con Israel, mató a cuatro soldados y secuestró a dos y provocó la reacción israelí. Esto, al día siguiente del ultimátum que las grandes potencias dieron a Irán para detener el desarrollo de su potencial nuclear. Los medios por supuesto han reportado el ataque israelí como si fuera el agresor. Solo se ven los muertos libaneses.


Los israelíes no existen.

Una vez más, cualquier respuesta israelí ante una agresión, así sea por autodefensa, es objeto de condena. Toda iniciativa de Israel para cambiar el status quo, incluida la retirada del Líbano hace seis años y la de Gaza hace medio año, lejos de reconocerse como un esfuerzo por acercarse a una solución permanente, se toma como un síntoma de debilidad que alienta al mundo árabe a creer que el terrorismo sí es rentable y produce victorias. Parece que el público no logra captar aún que Hamas y Hezbolá son brazos armados terroristas de Irán cuyas capacidades nucleares la ONU y el G-8 quieren desactivar. Israel no puede permitir que su frontera norte y suroeste estén controladas por los agentes de Irán que han jurado destruir a Israel y que cada vez están mejor armados, como lo demuestra su enorme capacidad de fuego contra Israel desde Gaza y sobre todo desde Líbano. Este Gobierno no está dispuesto a movilizar a su Ejército para desarmar a los 4.000 efectivos de Hezbolá y los 700 guardias revolucionarios iraníes que los apoyan, según lo exige la resolución 1559 del Consejo de Seguridad.


Siria utiliza el conflicto para demostrar a los libaneses que requieren su concurso para protegerse de Israel y decir al G-8 que aún tiene un rol que cumplir en la zona. Irán utiliza a Hezbolá para distraer la atención de los líderes mundiales en la cumbre del G-8 de sus intentos de hacerse de armamento nuclear, por lo que estos han reconocido el derecho de Israel a la autodefensa contra ataques terroristas al señalar que es Siria la que debe presionar a Hezbolá para detener sus ataques contra Israel. Inclusive gobiernos árabes sunitas liderados por Arabia Saudita y Egipto están complacidos con las acciones de Israel para anular la capacidad bélica de Hezbolá, que es parte del proyecto iraní de dar a los chiitas el dominio de la agenda política árabe en la región.

Hamas y Hezbolá han demostrado que con ellos a un lado la fórmula 'territorios por paz' es un bumerán, lo que podría llevar a Israel a recuperar la tesis de disponer de una profundidad territorial estratégica a su favor (territorios que sirvan de colchón antes que tocar una población civil) para así asegurarse de que no habrá ataques desde la frontera contra sus poblaciones civiles.

En suma, frente a tanta evidencia desestabilizadora de la paz mundial que parte de Irán y sus agentes, atribuir a Israel el estigma de ser un país desquiciado y criminal no aportará mucho a la comprensión ponderada del tema.

Postagem: André Veríssimo, Presidente KoaH

Desde Carmiel

Carta, desde Carmiel, a todos los Judíos del Mundo -de parte de pobladores latinoamericanos de la ciudad

daniEl I. Ginerman
- Wednesday, 26 de July de 2006, 19:51

shalóm, javerím, esta carta fue emitida hace un rato y divulgada a través de diversos foros. quienes la suscribieron inicialmente son todos integrantes de la kehiláh conservadora de Carmiel. en estos días tan especiales y críticos, en que nos vemos llamados a un despertar de fe sin igual, me enorgullece hallarnos juntos en el mismo lado, en las mismas palabras, en la misma sensación, en la misma certeza. y sé que la etapa que adviene nos hallará más juntos todavía, porque la Verdad brilla como un sol para el alma, y ha de guiarnos juntos a quienes la anhelamos con amor.daniEl
LES ESCRIBIMOS DESDE KARMIEL, ESTA HERMOSISIMA CIUDAD ENCLAVADA EN EL CORAZON DE LA GALILEA ISRAELI, A MITAD DE CAMINO ENTRE EL ANTIQUISIMO PUERTO DE ACCO Y LA CIUDAD SANTA DE SAFED (TZFAT), A LA VERA DE LA QUE DE LLAMO EN LA ANTIGUA HISTORIA DE ESTA TIERRA NUESTRA, "LA RUTA DE LAS ESPECIAS", HACEN SOLO UNOS POCOS MINUTOS HEMOS ABANDONADO NUESTRO REFUGIO TRAS LA ENESIMA LLAMADA DE LAS SIRENAS DEL DIA ANUNCIANDONOS QUE LA CENTECIMA LLUVIA DE MISILES DESDE QUE COMENZO LA GUERRA, CAE SOBRE NUESTRAS CABEZAS...LES CONTAMOS QUE NO TEMEMOS, QUE HEMOS DESCUBIERTOS EN ESTAS DOS SEMANAS QUE AMAMOS A MEDINAT ISRAEL Y A NUESTRA KARMIEL MUCHO MAS DE LO QUE SUPONIAMOS Y QUE NUESTRAS RAICES EN ESTA TIERRA ESTAN AFERRADAS AL SUELO PEDREGOSO Y OCRE DE TAL MANERA QUE NO NOS HEMOS DE MOVER DE AQUI Y NO ES QUE NO NOS HAYAN OFRECIDO A TODOS NOSOTROS POSIBILIDADES DE ALEJARNOS A ZONAS MENOS HOSTIGADAS POR LA FURIA TERRORISTA DE LOS FANATICOS FUNDAMENTALISTAS ISLAMICOS (CARAMBA CON ESTOS JUDIOS QUE NO SE DEJAN MATAR!!!!!!), Y ASI, MIENTRAS NUESTROS CORAZONES Y VOCES SE UNEN EN UNA SOLA PLEGARIA POR EL BIENESTAR Y TRIUNFO DE NUESTROS JOVENES HEROES DE VERDES, LOS HIJOS DE ISRAEL, EL EJERCITO JUDIO, TZAHAL, COMO SOLO LO HAY AQUI, QUE EN LOS CIELOS , EL MAR Y LAS TIERRAS DEL DEMONIACO ENEMIGO SE JEGAN LA VIDA, TODO CORAJE, TODA VALENTIA PARA QUE NOSOTROS PODAMOS ESTAR AQUI LES PEDIMOS:

1)NO TEMAN EN GRITAR A LOS CUATRO VIENTOS QUE LA CAUSA DEL PUEBLO JUDIO ES JUSTA Y JUSTO SU DERECHO A DEFENDER SU SOBERANIA Y EL DERECHO DE SUS CIUDADANOS A VIVIR EN PAZ Y ARMONIA.
2)QUE NO LE TEMEMOS A NADIE Y QUE LOS QUE ODIAN A LOS HIJOS DE ISRAEL, CURIOSAMENTE ENFRENTADOS EN SUS IDEOLOGIAS NO VACILAN EN PASEAR SUS PANCARTAS DE ODIO EN ESPUREAS MANIFESTACIONES CUANDO LA MAYORIA DE ELLOS IGNORAN DONDE QUEDA EL MEDIO ORIENTE. NO IMPORTA, LO IMPORTANTE ES DEMOSTRAR EL ODIO A LOS JUDIOS
3)QUE ESTE ES EL MEJOR MOMENTO PARA UNIROS A NOSOTROS EN LA CONSTRUCCION DE ESTA MARAVILLOSA MEDINA Y HACER VUESTRO EL SUENIO DEL IDEAL SIONISTA, LA REDENCION DEL PUEBLO JUDIO TODO SUBIENDO A LA TIERRA PROMETIDA (HACER ALIA)
4)QUE NOS SENTIMOS UNIDOS A TODOS LOS JUDIOS DE LAS DIASPORAS Y LOS CONSIDERAMOS COMO PARTE DE LA INMENSA FAMILIA DEL PUEBLO DE ISRAEL.
5)QUE NO SE OLVIDEN QUE EN ESTAS DOS SEMANAS HAS LLEGADO ENORMES CONTINGENTES DE OLIM, NUEVOS INMIGRANTES, DE FRANCIA Y LOS ESTADOS UNIDOS Y PARTE DE ELLOS SE HAN ESTABLECIDO DE INMEDIATO AQUI, EN EL NORTE, JUNTO A NOSOTROS.
6)QUE TENGAN EN CUENTA, SIEMPRE, QUE AQUI SE HABLA EN HEBREO, SE VIVE COMO JDIO, SE REALIZA EL INDIVIDUO COMO PARTE DE LA NACION HEBREA Y NOS UNE A TODOS EL DEMOSTRAR A LA HUMANIDAD DE LO QUE TODOS JUNTOS PODEMOS HACER.

JAZAK VE EMATZ!!!!!!!(FUERTE Y VALIENTE)
FIRMAN: EL MINIAN DE ACERO BLINDADO DE LA "KEHILAT HA KEREM" LA COMUNIDAD DEL MOVIMIENTO CONSERVATIVO EN KARMIEL , EN EL NORTE DE MEDINAT ISRAEL, BAJO LA LINEA DE FUEGO
ELSA JANA
GIUSSEPPE
IEHUDIT Y MOSHE
JOSEF KOGAN
BARUCH Y ZULY
Y LA BARRA BRAVA DE LA KEHILA QUE NO DEJA JAMAS DE FESTEJAR EL SHABAT EN LA KEHILA Y SUSPENDIO SUS ORACIONES SABATICAS, AUN BAJO LA LLUVIA DE MISILES.

Al-Jazeera to Launch English Language Network in U.S.

Jesse PetrillaThursday, June 15, 2006

Al-Jazeera International plans on launching an English language network aimed at the West, but some believe the American people should take action to stop it.

U.S. Defense Secretary Donald Rumsfeld has referred to Al-Jazeera’s reporting as “vicious, inaccurate, and inexcusable,” while Dr. Walid Phares, professor of Middle East Studies at Florida Atlantic University refers to Al-Jazeera as “Jihad TV.” The Al-Jazeera network has blatantly violated the Geneva Conventions time and again by broadcasting images of dead coalition soldiers and prisoners of war, a violation of Article 13 of the Third Geneva Convention that protects POWs against acts of intimidation, insults, and public curiosity. According to U.S. officials, Al-Jazeera is greatly putting American forces in Iraq at risk by broadcasting intentional lies on a continual basis, and also by broadcasting uncensored messages from terrorist leaders. Now the company wants to launch a new network, in American homes and in English called Al-Jazeera International.

Al-Jazeera International promises a full array of shows in addition to news and commentary, including children’s shows, according to the network’s sources. Some may wish for the network to successfully launch in America simply out of their curiosity to see the new station, but the fulfillment of one’s curiosity will come at a grave price. With an all-too-often unpublicized growing insurgency of Islamic militancy within our very own borders, having a network which promotes Islamist propaganda on our own soil is beyond dangerous, it is ludicrous. Would we have given Stalin a radio network in America during the Cold War? Or would we have allowed the National Socialists of Germany to broadcast their messages in the United States during World War II? Why then now should we the people allow this network to promote Islamofascist propaganda in the United States, an ideology that is a greater threat to global security then Nazism and Communism combined ever were?

Nazism could be contained. The Nazis wore uniforms, and we shot them. But today we face an enemy who worships the thought of death in battle against the infidels, with the reward being many virgins in heaven. This new enemy does not wear uniforms. They have sleeper cells in nearly every country of the world. The establishment of an outlet to send their message of jihad across America in the guise of a mainstream cable network would be a victory for the enemies of the free world, and a loss for America.

Al-Jazeera International, however, is not the first television station to raise concern in the United States over support for terror. On December 17, 2004, the U.S. Department of State added the Lebanese Hezballah television network, Al-Manar, to the Terrorist Exclusion List, ordering its Washington, D.C. office to be shut down for reasons of the network’s incitement of terrorist activity. In addition, in March of this year, the U.S. Department of the Treasury designated Al-Manar as a Specially Designated Global Terrorist Entity. The original decision to add Al-Manar to the Terrorist Exclusion List greatly concerned Al-Jazeera. Al-Jazeera even reported the reasons of Al-Manar network’s closure in America as being the fault of the Jewish influence in the United States that pushed for the shutdown of the station. In reality it was because Al-Manar constantly promoted an Islamic extremist ideology inciting hatred and violence, which culminated in 51 senators signing a letter to President Bush requesting that Al-Manar be designated as a Specially Designated Global Terrorist entity.

Since Al-Jazeera is not directly associated with any terrorist organization as Al-Manar was, it makes it difficult for the United States government to take action against it. In such a case, it is not the duty of the government, but the duty of the people to stand up and stop the broadcast of the anti-U.S. and pro-terrorist Al-Jazeera’s new network, Al-Jazeera International. The United American Committee has gone so far as to organize protests outside of Al-Jazeera

International’s recently acquired Washington, D.C. studio, and the UAC is currently pushing a campaign to stop the broadcast of the new network in America through grassroots efforts. Pre-written sample letters for Americans to send to their local cable providers expressing reasons to deny carriage of Al-Jazeera International are available on the UAC’s website at www.UnitedAmericanCommittee.org. This is just one battle in the war on terror.
For a change, let’s make this one for the good guys, the American people, and the troops they support in the War on Terror.

About the Writer: Jesse Petrilla is founder and chairman of the United American Committee, a grassroots movement of concerned citizens dedicated to confronting Islamic extremism and other threats facing America.

Wednesday, July 26, 2006

Roma a antiga

Mientras el poder politico humano, se dio cita en la ciudad de Roma, el primer ministro italianio Romano Prodi, inauguro el encuentro internacional. Su gobierno habla de “reconocimiento mutuo” de las partes en conflicto y ve como solucion una intervencion internacional. Praticamente Libano e Israel, son colocados en una situacion identica.
El actual gobierno italiano (desde hace poco en el poder) fria y formalmente condena al terrorismo internacional, y calida y reiteratamente habla de “moderacion y prorporcion en el derecho de defensa de Israel ante ataques externos”.

El actual gobierno italiano (desde hace poco en el poder) fria y formalmente condena al terrorismo internacional, y calida y reiteratamente habla de “moderacion y prorporcion en el derecho de defensa de Israel ante ataques externos”.

Monday, July 24, 2006

U.S. Bans Al-Manar Says TV Network Backs Terror

John Mintz

Washington Post Staff Writer
Wednesday, December 22, 2004; Page A04

Al-Manar, one of the most popular television networks in the Arabic-speaking world, has been removed from U.S. airwaves after the State Department designated it a supporter of terrorism.

State Department officials placed the satellite television network, run by the Lebanese militant group Hezbollah, on its Terrorist Exclusion List on Friday because of what they described as its incitement of terrorist activity. The designation means foreign nationals who work for the network or provide it any support can be barred from the United States, officials said.

"It's not a question of freedom of speech," State Department spokesman Richard A. Boucher said. "It's a question of incitement of violence. We don't see why, here or anywhere else, a terrorist organization should be allowed to spread its hatred and incitement through the television airwaves."

Al-Manar is protesting the designation, saying on its Web site that banning it was an attempt "to terrorize and silence thoughts that are not in line with U.S. and Israeli policies."

The U.S. action had the effect of banning al-Manar in the United States, where its programming had been beamed via GlobeCast, a company that sells access to foreign television programs by satellite. "As of Friday last week, that channel is no longer on the satellite," GlobeCast spokesman Robert Marking said.

Some Arabic-speaking Americans expressed frustration with the State Department's action. Osama Siblani, publisher of the Arab American News, a newspaper in Dearborn, Mich., said al-Manar is popular in this country in part because of its strong support for "resistance against Israeli occupation."

"I disagree with the State Department that it incites violence," he said. "By that standard, they should shut Fox News for inciting violence against Muslims."

Earlier this month, French officials prohibited the network from broadcasting in France, citing what it called al-Manar's anti-Semitic content and appeals to violence. French officials cited al-Manar programs reporting that Jews spread AIDS around the world and that they seek children's blood to bake into Passover matzoh.

A radical Lebanese political party that was formed in 1982 to represent Shiite Muslims, Hezbollah has been designated a terrorist organization by the U.S. government for years. Its military wing, funded by Iran and dedicated to the destruction of Israel, is widely admired in the Arab world for forcing Israel from southern Lebanon in 2000. Hezbollah also funds schools and hospitals in Lebanon.

In the early 1980s, Hezbollah was involved in the kidnapping of Americans in Beirut and the bombings of U.S. Embassy buildings and a Marine barracks there. U.S. officials say Hezbollah trained al Qaeda members in the use of explosives before they bombed U.S. embassies in east Africa in 1998.

Al-Manar airs a wide array of programming, including children's shows and soccer games. It heavily covers events involving the Palestinians, and it shows militants setting off explosives and shooting at Israelis and American troops, often to musical accompaniment.

"Al-Manar often juxtaposes sacred Islamic text with images of 'martyrdom' to incite its viewers to support and even carry out acts of terror," according to a recent report by the Washington Institute for Near East Policy, a pro-Israel think tank. "Potential bombers are implored to focus their attention on the afterlife and on Judgment Day 'instead of getting preoccupied with our lives on earth.' "

Como árvores durante uma tempestade

André Veríssimo*

Como muito bem diz o Professor Eyal Zisser no Diário israelita Yediot Aharonot , o Hizbullah e o seu Secretário-geral numa forma impassiva mitificam a importância desta organização terrorista e a importância iconológica do seu líder.

Hassan Nasrallah não deixa de ser um comando dos interesses iranianos e sírios quer dos ataques contínuos a vilas, cidades e kibutzim do norte de Israel. O que menos importará neste sentido é a existência da sua vida política. Isto porque nas organizações terroristas como é o caso, uns sucedem-se a outros. O que é considerado uma “resistência armada” é um instrumento legitimado pela organização dos serviços secretos iraniana. A forma como Israel vem actuando no cumprimento das decisões da Nações Unidas, retirando da Faixa de Gaza e tentando retaliar de modo a não por em causa vida de pessoas que servem de escudos humanos nos seus ataques cirúrgicos de remoção dos que se acoitam no Líbano como um Estado dentro de um Estado. À actividade patológica e intencional de destruição aleatória de vidas pela emissão de obuses e mísseis de grupos radicais contra as populações do Norte de Israel e particularmente contra a sua terceira cidade, Haifa, não resta ao Estado de Israel senão a legítima defesa do seu território soberano.

Dentro do extremo e complexo xadrez territorial e étnico-religioso em Beirute, Tripoli e no Líbano em Geral há uma procura de ajuste de contas contra os raptores e assassinos do Hizbullah mandatados pela política demencial iraniana. A população não tem sido no maior beliscada e os diversos grupos mantêm-se passivos ou mesmo indiferentes, quanto possível a esta política de defesa por parte de Israel: como é o caso dos Maronitas residentes na parte leste de Beirute, os Sunitas no centro de Beirute e Tripoli e os drusos nas Montanhas Shuf, bem como os seus apoiantes.

A organização segundo os especialistas, tem pouco tempo para ser desmantelada ou pelas pressões internacionais, quer dos países Árabes quer da comunidade Internacional. A isto agrega-se uma consciência crescente do papel activo e directo que o Irão e o eixo Damasco-Teerão oferecem como um respaldo militar, financeiro, estratégico, ideológico e religioso (radical).

A derrocada acontecerá para uma micro-organização que é a expressão compacta do desatino terrorista de hipocentro em Teerão, e do desafio das leis internacionais de respeito pela dignidade humana e defesa inexcedível da Paz, porque como bem diz Aaron Ram, actual Embaixador de Israel em Portugal: “Israel continuará as suas operações até que estes objectivos sejam alcançados. Há que compreender que as organizações terroristas existentes na região, na sua actividade terrorista, não só perturbam a normalidade da vida quotidiana como fazem perigar a estabilidade em toda a área e as legítimas aspirações de todas as partes para um futuro melhor. O interesse em fazer estas organizações cessarem as suas actividades terroristas é, não apenas local, por constituir uma ameaça estratégica para a região, mas internacional”.Contra um sinal de auto-afogamento em que se está a tornar a organização terrorista de Nasrallah pelos sinais de violência infligidos contra Israel e de escala de irresponsabilidade em que está inegavelmente metido o Povo de Israel pode realçar-se o primeiro bom resultado pela sua união em torno de si mesmo e pela expressão de consenso de todos os partidos da oposição que transmitiram o seu apoio a Ehud Olmert nesta guerra contra o terrorismo; por outro lado como diz Feivel Ziman, muitos habitantes do centro e do sul do país estão abrindo as suas casas para receber pessoas que vivem no norte e que estão buscando a protecção necessária contra o terrorismo, principalmente mulheres e os seus filhos enquanto que os homens permanecem nos seus lares.

Como diz o Mesmo autor, Feivel Ziman: nada sucede no mundo que vá contra a vontade de Hashem. Então TUDO o que acontece no mundo é bom. A equação diz-nos que tudo o que está a acontecer em Israel é bom, ainda que estejamos conscientes de que, acrescenta Feivel Ziman seja difícil entendê-lo em toda a sua extensão.Lendo um livro de Elie Wiesel, Noite, não posso deixar de repetir: Bendito seja o nome do Eterno! E milhares de bocas (estou certo) repetem a oração, como a voz do celebrante e prostram-se como árvores durante uma tempestade.

*Director CEIMOM

Cephimo

Centro de Estudios Político e Históricos de Israel y del Medio Oriente
Auspiciado por B’nai Brith Perú
Respuesta a un periodista que hiede…
Alexander Grobman responde a César Hildebrandt su artículo titulado…
“Un estado terrorista y un mundo que hiede”.
Dr. Alexander Grobman*

Ya no sorprende cada exabrupto del periodista César Hildebrandt y menos este último que trasunta abiertamente su ya conocida judeofobia, su enemistad hacia el estado de Israel y su amor por la causa del terrorismo palestino.

Comienza Hildebrandt con el obsceno titulo de su artículo y de su primera línea que implican al estado de Israel, el único estado democrático en el Medio Oriente, como un estado terrorista. La mentalidad orwelliana de Hildebrandt le hace ver el mundo al revés. Quienes se defienden con todo derecho del terrorismo son para él, en su lógica invertida, los terroristas. Hamas sí es efectivamente considerado por Israel, los EE.UU. y la Unión Europea como una organización terrorista. Hizbolá, es para Israel y los EE.UU., también una organización terrorista. Los europeos se resisten a calificar a Hizbolá como terrorista por razones políticas propias de ellos, lo que no contradice la realidad del terrorismo de Hizbolá, que es una organización títere de Irán y de Siria, financiada por ellos y usada como instrumento principal de su política en el Medio Oriente. Esto lo ratificaron claramente exiliados iraníes, en una conferencia en Washington esta semana.

Pasaremos a rebatir uno por uno los vaporosos, insultantes e inaceptables argumentos de Hildebrandt.

1. Los judíos de hoy se llaman los palestinos. La realidad es todo lo contrario. Los palestinos de ayer no eran árabes sino los judíos que poblaban la región en la época del Mandato Británico. El Banco Palestino, la Orquesta Sinfónica Palestina y otras organizaciones como las sindicales que tenían el nombre de palestinas eran de exclusivo uso de los judíos. Recién al formarse el estado de Israel en 1948, los judíos abandonaron el nombre de palestinos y ese logotipo lo cogieron los árabes que antes se hacían llamar simplemente árabes o sirios del sur.

2. Israel se negaba a seguir la ruta de paz trazada en Madrid y designaba a Arafat de terrorista. Lo primero es falso pero lo segundo es evidente. La Conferencia que comenzó en Madrid en octubre de 1991 tras la derrota de Irak, trajo a la mesa de negociaciones por primera vez a una delegación mixta jordano-palestina. En setiembre y octubre, hojas distribuidas por Hamas llamaban a ésta la “conferencia de de la rendición” y de “la venta de Palestina”. Peleas callejeras en Gaza el 30 de octubre y la denuncia de la conferencia por los rechazadores en Teherán prueban lo opuesto a lo que asevera Hildebrandt. Por el contrario el partido laborista ganó las elecciones y se alió con el ultra pacifista partido de extrema izquierda Meretz en Israel, para hacer gobierno en 1992 bajo la dirección de Itzjak Rabin, quien firmó los acuerdos de paz de Oslo. En ellos se aceptó el regreso de Arafat de Tunes y el reconocimiento recíproco de Israel y de la Autoridad Palestina.

3. Israel mató a niños y civiles durante el dominio británico. Las organizaciones militares nacionalistas judías Irgun Zvai Leumi y Grupo Stern en 1937 y 1938 cesaron de restringir sus operativos que eran solo contra los ingleses y no contra los árabes, cuando comenzó la revuelta árabe y subsecuentes ataques terroristas a los judíos. Los árabes por primera vez entendieron que no quedarían impunes sus ataques a los judíos como la masacre de los pobladores judíos de Hebrón de 1929.

4. La muerte de Arafat por un extraño mal no diagnosticado. Se ha especulado cual fue el resultado del análisis post-mortem de Arafat que su esposa no quiso se hiciera de conocimiento público. La salud de Arafat se había ido resintiendo desde mucho tiempo atrás. Una de las causas del ocultamiento del boletín médico del hospital francés donde él murió pudo deberse a las malas consecuencias que tendría el conocimiento de la cantada homosexualidad de Arafat.

5. El extremismo islámico se exacerbaba cuantos mas muros levantaba Israel. ¿Sugiere acaso Hildebrandt que Israel debiera hacer que sus ciudadanos se dejaran degollar por los fundamentalistas islámicos para no exacerbarlos?

6. La posibilidad de que coexistan en un mismo territorio que ayer fue indiscutiblemente palestino y cuyas sobras Israel ha tomado. Ignora Hildebrandt que nunca hubo un estado palestino y que la mayor parte de las tierras sobre las que se fundaron los kibutz y moshav judíos fueron compradas a grandes terratenientes árabes. En Jerusalem desde que se realizaron censos a mediados del siglo XIX y en adelante, ha habido mayoría de población judía. Cuando comenzaron a entrar judíos de Europa en mayores números desde fines del siglo XIX también migraron árabes desde Irak, Egipto y Siria por las mayores oportunidades de trabajo. Las tierras públicas que correspondían al imperio turco otomano y que no están dentro del estado de Israel que se formó por partición sancionada por las Naciones Unidas, al haber quedado sin propietario, son las que están en disputa desde que los árabes no aceptaron formar un estado sino en la totalidad de Palestina. Esas tierras fueron invadidas por Jordania y Egipto y en 19 años de ocupación por ellos, no aceptada por las NNUU, los árabes no dispusieron de ellas para formar un estado palestino propio ya que su objetivo único era la destrucción del estado judío. Por consiguiente las llamadas tierras palestinas son un mito y se requiere de una decisión entre las partes para decidir a quien le corresponden las tierras públicas que pertenecieron al imperio otomano que gobernó en Palestina por casi 400 años.

7. Israel ha desoído la resolución de la ONU de 1967. Israel aceptó la Resolución 242 de la ONU de devolución de “territorios” explícitamente (no de “los territorios” como sostienen los árabes, puesto quienes redactaron la Resolución 242 han informado que sabían porque lo hacían así), por paz y de formación de fronteras seguras. Israel retornó el Sinai a Egipto y ofreció negociar con los palestinos las tierras en disputa. Fueron los palestinos quienes no aceptaron la Resolución 242 y 338. En noviembre de 1988 Bassam Abu Sharif, el asesor político de Arafat, rechazó ambas resoluciones como bases de negociaciones con Israel, pero lanzó un balón de prueba señalando que querían una paz permanente con una solución de dos estados y reconocimiento mutuo. En la convocatoria de noviembre de 1988 de Algiers (Argelia) recién hicieron referencia a que acptarían la resolución 181 (de partición de 1947) y las Resoluciones 242 y 338, pero al mismo tiempo con la legitimización de la lucha armada. No fue Israel por lo tanto quien desoyó dichas resoluciones.

8. Un estado palestino desarmado y bajo su vigilancia. En efecto, bajo condiciones de paz en un vecindario en que 6 millones de judíos están rodeados por 200 millones de árabes, las precauciones no sobran. Es de esperarse que las condiciones de un posible estado palestino junto a Israel, serán el de un estado desarmado sobre el que se ejercerá estrecha vigilancia.

9. Las elecciones de la Autoridad Palestina las ganó en votación democrática Hamas e inmediatamente Israel comenzó con provocaciones. Hamas obtuvo una mayor votación por tres motivos: la corrupción del gobierno de Arafat y su partido Fatah; los servicios asistenciales que presta Hamas y su determinación de no reconocer la existencia del estado de Israel. Este último motivo descalifica a Hamas para negociar con Israel, aun siendo gobierno. Nadie negocia con quien quiere destruirlo.

10. Israel ejerce el mas público terrorismo de estado de que se tenga noticia. La población de Israel ha estado sujeta a constantes atentados terroristas con intención de matar el mayor número de civiles. Su defensa ha sido basada en evitar daños contra sus ciudadanos y a la propiedad evitando afectar dentro de los posible, a la población civil árabe. Sin embargo, no en todos los casos eso ha sido posible puesto que las organizaciones terroristas palestinas, Hamas, Yijad Islámica y las alas terroristas de Fatah, acostumbran a instalar sus oficinas, laboratorios de fabricación de bombas y otros centros administrativos dentro de altas concentraciones de población civil. En esa forma pueden alegar que los israelíes cuando buscan atacar a sus líderes, están apuntando mas bien a matar civiles. Israel tiene como legítimos blancos a los líderes de las organizaciones que buscan su destrucción. En una guerra, como la que Israel tiene con los palestinos, el enemigo es reconocible como tal y es un objetivo de ataque. La captura de parlamentarios y funcionarios de la AP, pertenecientes a Hamas, puede servir para canjearlos por el soldado israelí que Hamas ha secuestrado.

11. Palestinos son una raza de leprosos. Esta es una aseveración gratuita de Hildebrand y en ninguna parte se ha visto tal falta de respeto a los árabes por parte de alguna autoridad o por la prensa de Israel. Israel no tiene otros objetivos que alcanzar la paz que permita a ambos pueblos coexistir lado a lado y ha demostrado su capacidad de ofrecer concesiones. Lo único que ha recibido en cambio es mas ataques a su población.

12. Estados Unidos el sanguinario compinche. Hildebrandt se ensaña contra Israel y contra EE.UU. Sus posiciones ideológicas contra ambos países son conocidas y de allí que el uso de adjetivos extremos para calificar a dos puntales de la democracia mundial son de esperar de él.

13. Hoy Israel bombardea su patio trasero, el Líbano del que tuvo que huir. La campaña del Líbano le permitió a Israel lograr la expulsión de Arafat y sus huestes a Tunes. Desde 1982 hasta el 2000 Israel ocupó una faja de seguridad al sur del rio Litani en el Líbano precisamente para evitar el tipo de ataques que Hizbalá, una agrupación terrorista formada en 1982 y apoyada militar y financieramente por Irán y Siria, hacían entonces. Al retirarse las Fuerzas de Defensa de Israel, no porque las expulsaran, sino por decisión política del Primer Ministro Barak en el año 2000, el vacío fue llenado por Hizbalá y los resultados están a la vista. La agresión a Israel iniciada por Hizbolá ocurre a pesar que las Naciones Unidas han certificado que no existen actualmente problemas de límites entre Israel y el Líbano. Hizbolá procura sin embargo desestabilizar la región por pedido de su titiritero Irán.

14. La masacre de Sabra y Chatilla. Tras el asesinato del presidente Gemayel del Líbano por los palestinos, el partido falangista cristiano al que pertenecía Gemayel se cobró la revancha. Las fuerzas de Israel no se encontraban en las proximidades y Sharon se encontraba en Israel durante el evento. Ha sido ampliamente demostrado por el mismo líder del grupo falangista que entró a los campos de refugiados, Hobeika. en posteriores declaraciones, que las decisiones de penetrar en los campos de refugiados para buscar terroristas, las tomaron los propios libaneses sin participación de Israel.

15. Dos soldados de Israel valen mas que miles de árabes infectos. Nuevamente Hildebrandt usa calificativos no aceptables para proyectar hacía otros pensamientos que solo son suyos, tratando así de envenenar el ambiente. Sean dos o dos mil sus soldados ellos valen lo mismo para Israel. Ellos saben que sus compañeros harán lo imposible por rescatarlos. No son estadísticas, son personas que tienen para los israelíes un valor que quizás en otros pueblos no se llegue a aquilatar. Su gente es lo mas preciado que tiene Israel. Una agresión a Israel y a su gente tiene la posibilidad de traer una reacción de la magnitud observada ya que la lección que se quiere dar al agresor es que lo piense en términos de consecuencias en el futuro. Por otra parte Israel no puede someterse al chantaje, por mas doloroso que sea no aceptar el trato de canje de sus compañeros por miles de terroristas. En el pasado al dejar libres a terroristas, estos han causado muchas nuevas víctimas civiles.

16. El Holocausto los autoriza a todo. Los judíos no se están tomando revancha contra el mundo y menos contra los que cometieron directamente el Holocausto. No se considera a las generaciones de alemanes de ahora responsables de lo que hicieron sus antecesores. Israel tiene relaciones diplomáticas normales con Alemania. Solo en la imaginación de Hildebrandt se puede concebir que Israel se sienta libre moralmente para hacer con otros lo que hicieron con el pueblo judío no solo en el Holocausto sino a través de toda su historia.

17. El próximo paso será bombardear el estado teocrático de Irán. Israel ha tenido años de amistad y colaboración estrecha con el pueblo de Irán. Sin embargo su gobierno se encuentra empeñado en obtener armas nucleares que se usarían expresamente para borrar a Israel del mapa. Eso lo ha dicho y reiterado hasta en cuatro oportunidades el presidente de Irán, Ahamdinejad. Sería absurdo pensar que Israel permanezca inactivo si la amenaza de los lunáticos de Teherán llegara a materializarse. Esa amenaza no es tan solo contra Israel. Lo es contra países como Saudi Arabia y también Europa Occidental. Si ellos no tienen el coraje de enfrentarse a los Ayatolas le tocará seguramente la responsabilidad a Israel. Los grandes intereses que menciona Hildebrandt van precisamente en dirección opuesta a la que él señala. Mientras fluya el petróleo, Europa Occidental y China pudieran no tener reparos en sacrificar a Israel. La historia de Munich sin embargo no pasará. Israel no aceptará ser la nueva Checoslovaquia.

No habríamos respondido mediante esta nota a la crítica vitriólica barata y a los infundios de Hildebrandt, si no fuera porque contienen tal cantidad de falsedades y contrasentidos, que consideramos no podrían pasarse por alto en honor a la verdad.

*Consultor internacional y miembro fundador de CEPHIMO.
El artículo de Hildebrandt, con vergüenza, a continuación, a modo de testimonio:
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Publicado en La Primera del 18.07.06 – Lima-Perú.
Un Estado terrorista y un mundo que hiede
Cesár Hildebrandt

Israel nos recuerda ahora a los nazis que odiaron y masacraron a millones de judíos. Los judíos de hoy se llaman palestinos. Cuando los palestinos conservaban a Yaser Arafat como líder, Israel se negaba a cumplir la ruta de paz trazada en Madrid y confirmada en Oslo.
Israel sostenía que Arafat seguía siendo un terrorista. Pretendía el Estado sionista que la palabra terrorista causase escalofríos entre su gente. Entre su gente joven, sin duda que había escalofríos.Entre sus mayores y muy mayores esa palabra les resultaba familiar: ellos habían ejercido el peor de los terrorismos –el que mata a niños y a civiles ajenos a la contienda– en su lucha por liberar a Palestina del dominio británico.
Cuando murió Arafat, recluido en la Mukata destruida por los tanques del Estado judío y llevado a París, donde murió a causa de un extraño mal no diagnosticado, asumió el moderado que Israel reclamaba.Sin embargo, el moderado se vio pronto jaqueado por el radicalismo de los grupos que han hecho de la memoria de los agravios su capital político y por la intransigencia muchas veces criminal del Estado de Israel, que sabía que mientras más desprecio mostrara y más muros levantara daría más alas al extremismo islámico.
Porque diga lo que diga el sionismo armado de bombas atómicas, la verdad es que su objetivo es demostrar al mundo la imposibilidad de que coexistan israelíes y palestinos en un mismo territorio.Territorio que ayer fue indiscutiblemente palestino y cuyas sobras, ocupadas por una guerra, Israel ha tomado como suyas desde la desoída resolución de la ONU de 1967.
O, en todo caso, de aceptarse la repudiada proximidad, lo que Israel impondrá, a fuego de misiles y con cuanta carne de inocentes sea posible, será un Estado palestino desarmado y bajo su vigilancia, sin fuerzas de defensa ni soberanía sobre su aire o suelo, con aduanas supervisadas por el ejército judío y autoridades previamente aprobadas por el consenso chauvinista de la Kenésset.Cuando la democracia se ejerció hace pocos meses en los territorios ocupados, triunfó, por los votos, Hamas.De inmediato, al día siguiente, Israel blandió e hizo uso de una política de provocaciones verbales y bélicas.
¿Quería Israel que las elecciones las ganasen los moderados? Pues habrían tenido que dejar de matar (y de jactarse por ello) a los dirigentes de las fracciones radicales, tan radicales como los militares israelíes a la hora de practicar el más público terrorismo de Estado del que se tenga noticia.Porque Pinochet mandó matar a Orlando Letelier en una operación secreta. Israel es el único país en el globo que anuncia sus crímenes “selectivos” como si esperara la felicitación mundial. Y no importa que muchas veces sus misiles se equivoquen y maten familias enteras o estallen en escuelas u hospitales.Y es el único país autorizado para humillar a diputados y ministros de una Autoridad con estatuto internacional y llevárselos presos en una operación nocturna. Nada importa para el Estado sionista.
Total, se trata de palestinos, esa raza de leprosos que el mundo ha condenado y que Israel exterminará si Estados Unidos sigue siendo su sanguinario compinche.Hoy Israel bombardea otro de sus patios traseros, el Líbano, del que tuvo alguna vez que huir. Israel destruye un país antes invadido –el país donde Israel instigó la espantosa masacre de Sabra y Chatila, ejecutada por el falangismo bajo la protección judía– porque un grupo del extremismo islámico, alimentado en su odio por los crímenes israelíes, secuestró a dos soldados luego de matar a ocho en un combate (Israel no dio cuenta de cuántos guerrilleros de Hizbolá perecieron en el encuentro).Y como dos soldados del Estado sionista valen miles de “árabes infectos”, Israel destruye la infraestructura de un país que estaba reconstruyéndose y bombardea blancos civiles, camionetas con diez niños, casas que se interpusieron en el camino del misil teleguiado, una familia de ocho canadienses, lo que sea.
Porque Israel no tiene límites.El espantoso y condenable holocausto de los judíos –cree Israel– los hace hoy inimputables. El holocausto –dicen sus lobbies, su poder mediático mundial, su descomunal poder financiero– los autoriza a todo. “Siempre seremos vistos como víctimas”, podrían añadir.Y el mundo calla. Y Discovery Channel pasa lo del 11 de septiembre mientras los aviones F-16 y F-18 de la fuerza aérea israelí destruyen el aeropuerto de Beirut, las centrales eléctricas, las baterías antiaéreas del ejército libanés, además de los innumerables blancos civiles que son parte del mismo ánimo de la división Cóndor en Guernica: destrozar todo espíritu de resistencia, sembrar el terror desde el aire.
El próximo paso –estarán pensando los del estado mayor sionista– será bombardear las instalaciones pre-atómicas del Estado teocrático de Irán, oscurantista y amenazador, tal como lo hicieron con Irak en 1981 al destruir los dos reactores Tamuz I y Tamuz II.¿Lo harán con los misiles Supershafrir de efecto retardado antihormigón? ¿O Estados Unidos les proporcionará su nueva arma secreta, una bomba atómica de poca potencia pero que estalla hacia abajo y se especializa en búnkeres indeseables?¿Y cuáles serán los otros capítulos? ¿El recuerdo legítimo del holocausto puede poner al borde del apocalipsis al mundo entero?¿Europa no existe? ¿La ONU ha dejado de existir? ¿Qué leyes civilizadas pueden sobrevivir después de todos estos años de abuso silenciado por los grandes intereses?

Cuando Europa supere a Zaratustra

Dr. Gustavo D. Perednik para "Libertad Digital"recogido por Kol Hasbará

(editor: Jaime Gorenstein)
Postagem : André Veríssimo: Presidente, KoaH

El premier libanés, Fuad Siniora, solicitó (12-7-06) a Kofi Annan que detenga "la agresión israelí" (nuestra agresión consistió en que un grupo armado libanés cruzara nuestra frontera, secuestrara a dos soldados israelíes y matara a otros varios mientras el Hezbolá, que forma parte del Gobierno libanés, descargara una lluvia de cohetes contra el norte de Israel). El secretario de la ONU le respondió, con presteza digna de su cargo, que condenaba al Gobierno hebreo.

Ese diálogo, y las dos batallas que paralelamente nos han impuesto desde Gaza y el Líbano, conforman una mandala para entender la región. Con ese objeto proponemos la siguiente tabla cronológica, que no hace alarde de demostrar la doctrina de Nietzsche pero al menos refleja el eterno retorno mesooriental.

1) Árabes atacan judíos.

2) Los judíos se defienden.

3) Los medios de difusión describen la defensa como una caprichosa agresión y, como soslayan el ataque original, generan una opinión pública que ve al judío como victimario.

4) La complacencia del europeo medio acepta esa versión, que disipa todo remordimiento por deudas morales para con el pueblo judío.

5) Consecuentemente, la Unión Europea o sus cancillerías critican la defensa israelí, cuando menos por desmedida (Rafael Simancas y los incurables progres que se alían a los diversos "partidos de Dios" islamistas ignoran que "desmedido" es aquello que con menos fuerza puede cumplir con su objetivo).

6) Los regímenes árabes se ven así estimulados a continuar con la agresión y la justifican con la más repetida y paradojal de todas las mentiras: nos atacan debido a la autodefensa israelí.

7) La ONU, habitualmente cautiva de las petromayorías islámicas, condena a Israel.

8) Los portavoces árabes pasan a declamar cómo sufren sus pueblos, que anhelan sólo "recuperar sus derechos", sin detallar que jamás gozaron de esos derechos, ni que están privados de ellos en todos y cada uno de sus regímenes –la fuente primordial del sufrimiento.

9) Los europeos sofistican la farsa general elevando al estatus de expertos y protagonistas a judíos marginales que odien a Israel, a quienes premian, ensalzan y presentan como adalides de la justicia (Vargas Llosa se destacó últimamente al adoptar como gurú a Ilán Pappe, comunista que propone desmantelar el Estado judío).

10) Las cosas se complican, pero, para despejar la turbiedad, árabes atacan judíos.

La secuencia viene repitiéndose desde hace varias décadas, detalle más o menos, y no podrá romperse el ciclo vicioso si no se anula el punto 1, aun cuando hay otras vías que atenuarían el eterno retorno. Por ejemplo, si se restara la fase 5 podría modificarse la 6, y así sucesivamente en las distintas etapas del algoritmo.

Hay pasos promisorios en esa dirección. Uno lo dio el presidente egipcio, Hosni Mubarak, cuando pidió a su colega sirio Asad (11-7-06) que expulsara de su territorio al jefe islamista Khaled Mashal, porque "Hamás sólo traerá destrucción al Oriente Medio, incluido el régimen sirio".

La afirmación es revolucionaria: pareciera sugerir, por primera vez en un millón, que Israel no es culpable de la escalada bélica. Sorprendentemente, un líder árabe observa el fragor de la batalla entre el ejército hebreo y la Autoridad Palestina regida por el Hamás y, en lugar de endilgarle todos los males al "monstruo sionista", ha optado en esta ocasión por dirigir su dedo acusador contra las fuerzas del terror islamista que vienen jaqueando al mundo entero con Israel como blanco predilecto. Incluso la versión oficial saudí criticaba "las improvisadas aventuras" de Hezbolá.

Dos lecturas fallidas de la tabla
Para una correcta lectura de la tabla de sucesión de eventos deben evitarse dos frecuentes errores. Uno es suponer que las fases 3 y 4 de la cadena se deben a que "Israel es el fuerte", y previsiblemente la gente se identificará con el débil. El trillado argumento de que "si eres más débil siempre tienes razón", además de inmoral, es falso. El líder checheno Shamil Basayev lo puso en evidencia esta semana, cuando fue muerto por el Ejército ruso (10-7-06): los medios celebraron el fin del terrorista, a pesar de que Rusia es abismalmente más fuerte que sus separatistas.

Muy en contraste, cuando Israel mató al jeque Ahmed Yasin (22-3-04) –cuyo prontuario difería del de Basayev solamente en que sus víctimas eran eminentemente judías– los medios clamaron contra la "brutalidad israelí", que se había descargado contra "un líder espiritual". El más grosero en su judeofobia fue el diario griego Eleftherotypia, que publicó una caricatura (27-3-04) en la que una mujer preguntaba: "¿Por qué el Gobierno judío mató a un líder religioso?", y le respondían: "Estaban practicando para las Pascuas". O sea, que el judío puede zigzaguear entre homicida y deicida, pero matar, siempre mata. Lo declaró Mikis Theodorakis, con nazi y pública claridad: "Los judíos, carentes de historia, son la raíz del mal". Habíamos escuchado ese argumento en el pasado.

El segundo error es peor aún: consiste en negar a la fase 1 del algoritmo su estatus de proceso inicial, disfrazando la agresión árabe de "reacción contra la ocupación" y omitiendo así el teorema de que el terrorismo árabe precede a toda ocupación.

Antes de la Guerra de los Seis Días (1967), en la que Israel tomó los territorios que fingen reclamar, nos mataban. Antes de que siquiera hubiese Estado judío (1929) aniquilaron a la comunidad hebrea de Hebrón; sin pausa y por décadas nos mataron y violentaron. Hace tres siglos incendiaron la sinagoga de Jerusalén (8-11-1720), presumiblemente debido a la ocupación de 1967.

Los árabes se apropiaron del sitio durante un siglo, hasta que una nueva ola inmigratoria israelita lo recuperó, en 1816 (vaya este dato para los que creían que la masiva inmigración judía a Palestina no comenzó hasta el Holocausto). Tampoco se sabe que en el año 1474 unos árabes destruyeron la sinagoga del barrio judío, acaso previendo que medio milenio después Israel los "ocuparía".

Es que si esa previsión no fuera la causa, quizá el motivo por el que atacan sin escrúpulos es sencillamente que las sociedades totalitarias arremeten para destruir a un mundo libre con el que no pueden competir. Atacar es el medio de los déspotas para perpetuarse en el poder. Lo han explicado magistralmente, entre otros: Hayek en economía, Hannah Arendt en sociología, Ayn Rand en las letras.

Como no median intereses económicos que justifiquen las incursiones hebreas en Gaza y el Líbano (todo lo contrario), aquellos que desestiman las necesidades de Israel de protegerse echan mano al único causal posible que encuentran para sus operativos: una intrínseca perversión de los judíos. Para llegar a esta conclusión basta con nunca preguntarse si los palestinos cumplen con su obligación de desarmar al Hamás, o si los libaneses cumplen con su obligación de desarmar al Hezbolá: es más fácil arribar sin preguntas a la sabia conclusión de que a nosotros nos encanta invadir. Así es como la judeofobia termina siendo necesaria para fundamentar el antiisraelismo.

Hoy, Gaza y el Líbano son un microcosmos de la guerra contra Israel, que en la historiografía europea ha dado en llamarse "conflicto de Oriente Medio" o, peor aún, "conflicto palestino-israelí". Esta denominación se obstina incluso cuando amenazan borrarnos del mapa los ayatolás responsables de los dos peores atentados terroristas que se perpetraron en Argentina (este país, que hace rato debería haber cortado toda relación diplomática con Irán, por el contrario acaba de impulsar el ingreso al Mercosur del principal apólogo de los ayatolás en Hispanoamérica).
Como en Zaratustra y en los cuentos del genial Borges, el eterno retorno es parte del Oriente Medio. Su causa original por ahora no puede apagarse, pero no perdamos las esperanzas de que el ciclo sea quebrado en los puntos 3, 4 ó 5 por una Europa más despierta. Su despertar anunciará la paz por sobre las presentes tinieblas.

Israel: La Fuerza y la Razón

Kol Hasbará
"Mirad... aquel que es guardián de Israel, ni se descuida ni duerme". Salmos 121:4
Director y Editor: Jaime Gorenstein


Fernando Mires*

Quien quiera pensar acerca de la guerra que en julio del 2006 comenzó en el Líbano, ha de partir de una premisa sin la cual nadie entendería nada: Esa no es una guerra de Israel en contra del Líbano, sino que de una guerra que tiene lugar en el Líbano en contra de una organización terrorista, esencialmente anti-israelí, que posee armas de exterminio masivo, entre ellos cohetes de largo alcance, armas que ni siquiera algunas naciones árabes de la región disponen (Jordania, Arabia Saudita, el propio ejército del Estado del Líbano).

Una guerra poco convencional

Que una organización terrorista posea armas aún más destructivas que algunos Estados en una región, es un hecho que viola cualquier acuerdo y principio internacional en cualquier lugar del mundo. Imagine el lector como reaccionaría la comunidad política internacional si las FARC colombiana o la ETA en España, para poner dos ejemplos conocidos, estuviesen en posesión de semejantes armamentos. Eso explica, porque algunos comentaristas que comenzaron – ante el espectáculo cruel y medial que cada guerra conlleva – a criticar la avanzada aérea israelita, estén modificando su opinión frente al autodevelamiento militar de Hezbolá, y más de alguno ya ha criticado a Israel no porque ha atacado a Hezbolá, sino por haber demorado tanto su ataque a Hezbolá en las regiones en donde opera.

La guerra entre Israel y el Hezbolá es una guerra inconvencional pues no es una guerra entre dos Estados sino que entre un Estado, el de Israel, y una organización terrorista. De ahí que de acuerdo a los cánones que rigen en materia de política internacional, sea difícil calificarla como guerra, y en eso tiene razón el gobierno de Israel. En verdad, se trata de otro tipo de guerra, de una guerra post-global, para emplear la expresión de Herfried Münkler (Die Neuen Kriege, Reinbeck, Hamburg 1992), muy similar a aquella tan fantasmal, pero igualmente real que libra USA en contra de organizaciones terroristas como Al Quaida.

Naturalmente, las organizaciones terroristas no viven en el aire, sino que están situadas en territorios nacionales, como ayer Al Quaida en el Afganistán de los talibanes, hoy en Irak, y Hezbolá en el Líbano. Hezbolá, en estricto sentido del término, es una organización libanesa de inspiración iraní. Como es sabido, fue fundada por el Ayatolah Jomeini, en aquellos tiempos en que los chiítas persas jugaban con la idea de una revolución islamista de carácter permanente, comandada por el chiísmo iraní, y en toda la región islámica. Ese carácter transnacional es la diferencia esencial entre Hezbolá y Hamas, institución ésta última que, pese a ser una organización terrorista es, además, un partido político (y de gobierno) genuinamente palestino.
Ahora bien, para Joschka Fischer, ex ministro de relaciones exteriores del gobierno alemán, y viejo zorro en la diplomacia del medio Oriente, el problema no reside en el hecho que Israel haya atacado muy pronto o muy tarde las instalaciones bélicas de Hezbolá, sino en la casi total falta de compromiso, no sólo con Israel, sino con la paz en la región, demostrada por lo que él llama: “el cuarteto del Medio Oriente” (Die Zeit 20.07.2006)

El cuarteto del Medio Oriente
¿Quiénes son los miembros del cuarteto?

Según Joschka Fischer, cuatro “unidades” que no se encuentran en el Medio Oriente pero que a la vez son determinantes en el curso que asumen sus conflictos: USA, La EU, la ONU y Rusia. En la diagramación de ese cuarteto, hay que reconocerlo, es Fischer muy preciso. Se trata de dos organizaciones: una mundial y otra regional; y de dos Estados: USA y Rusia. Es decir, se trata de una unidad hegemónica en el llamado concierto mundial.

Fischer parte de la idea, en cierta medida kissengeriana, de que un mundo sin hegemonía es un mundo sin orden (toda relación sin hegemonía es caótica) A la vez, igual que Kissinger, llega Fischer a la conclusión de que, en el Medio Oriente al menos, una sola potencia no se encuentra de por sí en condiciones de ejercer hegemonía, sino que esto sólo puede suceder a partir de una combinación de naciones y de organizaciones mundiales que hasta un determinado momento sean las más representativas. Más aún, se trata, efectivamente, de una estructura no formalizada, esto es, que no ha sido pre-constituida ni diagramada por nadie antes de que apareciera. Es la hegemonía que se ha dado en el mundo en que vivimos; es el resultado de una correlación de fuerzas; es un hecho dado, en el sentido más positivista; es la realidad de hecho y no la que se desearía, es decir, el mundo tal cual es. En ese mundo hay cuatro unidades que en sí, por separado, no pueden ser hegemónicas, y que sólo pueden serlo en la medida en que se articulen entre sí.

Lo que quiere decir Fischer, buen alemán al fin, es que la idea del “cuarteto” existe antes de que ese cuarteto se haya constituido, y ese cuarteto internacional, al no haberse, aunque sea informalmente, constituido, no puede ser todavía hegemónico en términos políticos. Pero a la vez, ese cuarteto debe constituirse de una vez por todas pues, si no se constituye, el orden del caos tendrá que surgir de otro lugar menos hegemónico, como esta ocurriendo ya en nuestros días, en el Medio Oriente.

Ahora bien, ese cuarteto, al no constituirse todavía a sí mismo, ha fracasado aún antes de existir, al no hacer cumplir las resoluciones que han surgido bajo el consenso de cada unidad. Entre ellas, la resolución 1559 que obligaba a todos, a todos, no sólo al débil Estado libanés, no sólo a Israel, sino que, además, a todos los que estaban involucrados con ese cuarteto, a hacer cumplir esa resolución. Y esa resolución dice claramente que el Hezbolá deberá ser desarmado. Ahora, si “el mundo” a través de la representación de ese cuarteto no desarmaba al terrorismo de Hezbolá, y el terrorismo de Hezbolá no estaba dirigido en contra del mundo sino que en contra de Israel, la única nación del Medio Oriente que no sólo podía, sino que, además, debía, desarmarlo, es, no puede ser otra, que la de Israel.

Israel, por lo demás, no tenía más alternativa frente a una organización que la amenaza a muerte, que desarmarla con sus propias fuerzas; cueste lo que cueste; y como ya estamos viendo en televisión, cuesta mucho. Entre otras cosas, cuesta muchas vidas. Pero seamos honestos al fin, ¿qué otra alternativa tenía Israel? ¿Seguir esperando que el terrorismo de Hezbolá continuara armándose hasta alcanzar la posibilidad atómica? ¿Esperar que el cuarteto de Fischer se constituyera de una vez por todas? Israel atacó primero; quien lo puede dudar, pero atacó en defensa propia. Cualquier otro Estado del mundo, en las mismas condiciones, habría hecho lo mismo. No seáis hipócritas.

Ningún miembro del cuarteto de Fischer puede imponer orden por sí sólo. Cada uno, solo, se encuentra en una situación internacional muy precaria. USA, porque su gobierno, el de Bush, es, en estos momentos, el gobierno más odiado del mundo, y no sólo porque ha tenido que llevar a cabo difíciles guerras, sino que por la incapacidad congénita de su gobernante por revelar el sentido, el carácter y la necesidad de tales guerras.

Putin por su parte, a través de medios autocráticos, se esfuerza en aparecer como heredero del antiguo imperio soviético, haciendo zancadillas, cada vez que puede, a los demás miembros del cuarteto a fin de no perder el perfil de “gran potencia” con la que quiere presentar a Rusia frente al “resto del mundo”. Un día se acerca a Corea del Norte, otro día a Irán, ofende a Israel cada vez que puede, se une con dictaduras terribles e incluso vende Kalaschnikovs oxidados a militares latinoamericanos para que se “defiendan” (¿?) del “imperialismo norteamericano”.

La EU, en tercer lugar, no pasa de ser una unión primordialmente comercial y monetaria, y su perfil político no ha podido ser encontrado por ella misma. Cada vez que actúa políticamente, cae bajo el peso de aquella “vieja Europa” anti-unitaria de la que no puede liberarse. Políticamente, cada país europeo actúa por su cuenta de acuerdo a mandatos ocasionales que provienen desde la política interior. Y por si fuera poco, Europa se encuentra inhabilitada para actuar por sí sola en conflictos extracontinentales, como son los del Medio Oriente. Ya sea porque tiene que hacer concesiones a la gran cantidad de población islámica que habita en sus diferentes países; ya sea porque sus políticos, apenas pueden, desacreditan a Israel.

Israel, e incluso, los propios países árabes, no tienen ya la menor confianza, no sólo en la vieja Europa; tampoco en la Europa moderna, y mucho menos en la “Europa de la izquierda” que, como acertadamente denuncia Joschka Fischer, levanta políticas abiertamente anti israelitas en nombre de un “anti-imperialismo” del siglo pasado. El último toque mágico lo dio, como es sabido, Rodríguez Zapatero en España. Pues, que un gobernante lejano y tan propenso al ridículo como el venezolano Chávez, ataque verbalmente a Israel, cabe dentro de su proverbial excentricidad. Pero que en los días más difíciles de la guerra en el Líbano, Rodríguez Zapatero se hiciera fotografiar con un pañuelo palestino, es un acto de abierta provocación a Israel ¿Qué diría la prensa internacional si Tony Blair o Angela Merkel se hicieran fotografiar con una estrella de David en el brazo?

Y, por último, la ¿ONU?, pobre ONU, donde supuestamente deben estar representados todos los países del mundo. Una ONU que fue estructurada para mediar en los conflictos de la Guerra Fría, papel que cumplió muy bien, pero que después de la Guerra Fría ya no sabe ni como, ni donde, ni cuando mediar. Kofi Annan, y sus intentos por simular que la ONU existe, se ha convertido, sin duda, uno de los personajes más trágicos de nuestro tiempo. Tiene razón entonces Joschka Fischer. Vivimos en un mundo sin conducción hegemónica, donde cada uno cuanto puede, actúa por su cuenta. Luego, la tarea, es reconstituir una “configuración hegemónica”, la que sólo puede surgir si los cuatro en mención comunican sus posibilidades políticas. Por mientras eso no suceda, cada nación deberá defenderse de sus agresores con los medios con que ella cuente. Y eso, y no otra cosa, ha hecho y está haciendo Israel.

Israel, y eso lo sabe todo el mundo, es un país que se encuentra amenazado desde cuatro flancos: Irán, Siria, el Hamas palestino y el Hezbolá. Se trata de otro cuarteto, muy diferente por cierto al que propone Joschka Fischer; y para la seguridad internacional de Israel, ese es, definitivamente, un “cuarteto de la muerte”. Como ha afirmado el respetado político israelí Schimon Perez: “Israel se encuentra verdaderamente solo. Nadie puede frenarlo a ellos (a los cuatro nombrados, FM). Y por otra parte, nadie puede defendernos. Nosotros debemos defendernos a nosotros mismos en un mundo en donde la diplomacia internacional ha alcanzado un punto tan bajo, que ya los iraníes la hacen objeto de sus burlas, un mundo peligroso en donde muy pocos ponen límites a los cohetes” (Die Welt 20.07.2006)

Los dos soldados

Pero, ¿bombardear a una nación como consecuencia del rapto de dos soldados? No, no puede ser, dicen las voces “pacifistas” de todo el planeta. Ese es sólo un pretexto, agregan. Israel estaba esperando el momento preciso y el rapto de los dos soldados es el pretexto que Israel necesitaba para iniciar su obra devastadora en el Líbano Incluso, observadores que no pueden ser calificados de anti-israelitas, como los del Vaticano, manifiestan que el gobierno de Israel ha perdido el sentido de las proporciones.

Efectivamente, hay una desproporción numérica entre los cientos de muertos y heridos que producen los bombardeos y el secuestro de los dos soldados por parte de las tropas de Hezbolá. Pero eso no lleva a decir tan fácilmente que el rapto de los dos soldados fue un pretexto. Pues aquello que es decisivo, en el análisis de cualquier conflicto, no son sólo los hechos en sí, sino que “el cuándo” se producen. Esa es, en parte, la opinión que sostiene el historiador Dan Diner (Spiegel Online,17. 07. 2006)

Según Dan Diner, Profesor en Leipzig y Jerusalem, el rapto de los dos soldados se produjo justo en el momento en que Israel estaba realizando un proceso de repliegue tanto militar como poblacional en los territorios del Gaza. Para el gobierno de Israel, aduce Diner, es decisivo que ese acto de retroceso no puede ni debe ser confundido en el mundo islámico como resultado de una debilidad militar de Israel. El objetivo estratégico de Israel, después de las desafortunadas aventuras “ocupacionistas” en los comienzos del gobierno de Sharon, es restituir los límites fijados el año 1948, y a partir de ahí, iniciar un largo proceso de paz con la nación palestina. En ese sentido, el rapto de los dos soldados es calificado por Diner como un error del jefe indiscutido del Hezbolá, el jeque Asan Nasrallah, error que obliga a Israel a hacer demostraciones de fuerza en la zona. Más aún, para amedrentar a sus enemigos, aduce Diner, Israel debe dar la impresión de que no controla su propia agresividad, es decir, que está dispuesto a todo, aunque eso no sea cierto. En suma: para retroceder, Israel necesita atacar.

La tesis de Dan Diner es lógica, pero quizás demasiado. En cierto modo, esa tesis refuerza a la “teoría del pretexto”. Aquello que al parecer ha dejado de lado Dan Diner, es el significado simbólico (y la política, tanto la nacional como la internacional, es esencialmente simbólica) del secuestro de los dos soldados.

Pues, el rapto de dos soldados ocurrió no sólo en un momento de repliegue geográfico israelí, sino que, además, en un momento donde Hezbolá calculó evidentemente que ya había llegado el momento para doblegar a Israel ya sea, sometiendo al gobierno israelí a las condiciones impuestas por los raptores (intercambio de prisioneros) lo que implicaba para Israel reconocer en Hezbolá una fuerza paritaria, ya sea obligándolo a participar en una guerra en el Líbano, con todas las consecuencias negativas que para Israel ello implica. Es decir, Hezbolá, con el rapto de los dos soldados, tendió a Israel una trampa que Israel no podía sino pisar a fin de mantener su significado tanto real como simbólico en la región. O doblegarse a las condiciones impuestas por Hezbolá, o entrar en una guerra cuyas consecuencias pueden escalar en dirección de una catástrofe internacional de enormes magnitudes. Más bien, a partir de los antecedentes reunidos, se obtiene la impresión de que Hezbolá apostó con claridad hacia la segunda posibilidad. ¿Por qué? Veamos:
Antes que nada hay que precisar que el Hezbolá es una organización militar extremadamente jerárquica y vertical. Su modelo de organización es una copia de la de los partidos bolcheviques del siglo XX. Eso significa, entre otras cosas, que el rapto de dos soldados no obedece a acciones puntuales como las que suelen incurrir otras organizaciones terroristas como el Hamas, sino que es un punto situado en el espacio de una muy coordinada estrategia. En ese sentido, si Hezbolá se atrevió a desafiar a Israel, es porque su dirección consideró que había llegado el momento preciso para hacerlo. Y, evidentemente, a Asan Nasrallah no le faltan motivos para llegar a esa deducción

El proyecto del Hezbolá

En primer lugar, la situación internacional es extremadamente propicia para Hezbolá. Nunca antes había sido mejor. USA se encuentra empantanado en Irak y Bush, mejor dicho, los grupos militaristas que lo rodean, se encuentran considerando la posibilidad de una apocalíptica guerra con Irán. La EU, por su parte, casi nunca ha expuesto un dedo por la vida de Israel. Rusia ha mantenido siempre una política contraria a los intereses de Israel, y Putin no oculta su deseo de crear zonas de influencia en el mundo árabe y aún en el islamista. En ese sentido, la actitud de Asan Nasrallah confirma las propias afirmaciones de Perez: Israel está más sólo que nunca.

Si bien es cierto que el potencial militar de Israel es superior al de Hezbola, dicha organización está preparada para llevar a cabo una guerra de larguísima duración, y en ese sentido, apuesta al desgaste, no tanto militar, sino que político de Israel.

No deja de haber cierta ironía en el hecho de que gran parte de los avances del terrorismo islámico cuenten incluso con la indirecta complicidad de ciertas izquierdas “pacifistas” europeas, contrarias a apoyar a cualquier país que, como Israel, reciba la ayuda, o por lo menos la solidaridad de USA. Más aún: hay incluso quienes consideran a Hezbolá como un clásico movimiento antiimperialista de liberación nacional. Ya las calles de Europa se llenan de manifestaciones por “la paz”. Mañana se llenarán de manifestaciones en contra de Israel. El jeque Asan Nasrallah calcula con esa posibilidad; sin dudas.

En segundo lugar, Hezbolá, a través de una guerra externa, intentará unificar a la nación libanesa en su torno, algo que nunca podrá conseguir en tiempos de paz. Eso significa, ni más ni menos, que Hezbolá tratará de enlazar una guerra con un proyecto de toma de poder. Ya ese poder lo tiene militarmente; falta, empero, la parte política. Líbano es quizás el único Estado del mundo cuyo Ejército es notablemente inferior a un ejército local, como es el caso del de Hezbolá. En cierto modo, el verdadero ejército del Líbano, es el Hezbolá. El estatal no es más que una guardia uniformada de carácter ornamental. Quizás esa es la razón por la cual el Presidente del Líbano Fuad Seniora solicitó, el día 20.07.06, que la comunidad internacional colabore a desarmar al Hezbolá. Probablemente Seniora, con ese llamado, interpretaba el sentir de vastos sectores de la población libanesa, sobre todo cristianos y sunitas, quienes sienten que el Líbano ha sido secuestrado por Hezbolá. Pero ese, el de Seniora fue, en sentido estricto del término, un simple grito lanzado en el desierto.

La única fuerza que puede (y quiere, y debe) desarmar al Hezbolá es el ejército israelí. Pero al único país que al que Fuad Seniora no puede pedir auxilio, es precisamente Israel. Ni sunitas ni chiítas lo aceptarían. Eso significaría abdicar del poder político para dejar el camino libre a Hezbolá. No obstante, hasta ahora hay que consignar, que ni la población libanesa, mucho menos el gobierno del Líbano, han mostrado muchos deseos de plegarse a la dirección de Hezbolá. La permanente obsesión de las dictaduras de la región, relativa a que el mundo árabe e islámico se unirán en su entorno mientras más ataquen a Israel, tampoco se ha visto cumplida en este caso. Por el momento, ni el gobierno de Egipto, ni el de Jordania, ni el de Arabia Saudita, se muestran muy entusiasmados con la estrategia de Hezbolá, entre otras cosas, porque el “Partido de Dios” es chiíta, y en los ataques de Hezbolá a Israel ven, y con mucha razón, un medio de expansión del imperio persa- chiíta hacia regiones que “no le pertenecen”. Para la mayoría de los sunitas, el Hezbolá es la “cabeza de puente” del chiísmo en la zona sunita. Una de las claves de ese complicado puzzle parece pues encontrarse en Teherán. Otra clave, menor por cierto, se encuentra como siempre, en Palestina, mejor dicho en el Hamas.

Pero Hamas, sucesor legítimo del PLO de Arafat, sólo será una amenaza real si Israel no logra desmantelar el potencial bélico de Hezbolá, y por cierto, en un plazo relativamente corto.
La dirección de Hezbolá apuesta evidentemente a encerrar a Israel entre dos frentes. El chiíta de Hezbolá, y el sunita de Hamas. La apuesta no sólo es militar sino que también política. Una “guerra doble”, dirigida por Israel tanto al sunismo como al chiísmo, podría llevar a una alianza mucho más estrecha que la que hoy existe entre Irán y Siria, alianza que dejaría a Hezbolá en una situación privilegiada: nada menos que como vanguardia combatiente de todo el mundo islámico en contra el enemigo común: Israel.

La alianza Siria- Irán la necesita, por cierto, Siria más que Irán. El dictador sirio, Baschar Al-Assad no ha ocultado en sus discursos sus intenciones de reocupar el Líbano, después que las tropas sirias fueran expulsadas del Líbano como consecuencia de la revolución democrática que vivió el país (2005), cuyo detonante fue el asesinato del ex Primer Ministro Rafik Al- Hariri, adjudicado a los servicios secretos sirios. Después de la retirada de las tropas sirias del Líbano, la imagen de Siria como potencia regional ha quedado muy deteriorada en el mundo árabe. La de Assad también.

La clave está en Teherán

La apuesta del Hezbolá se dirige entonces hacia una guerra total, pues el compromiso abierto de Siria e Irán en la guerra del Líbano llevaría a EEUU a actuar directamente en contra de Irán y de Siria a la vez. En esa perspectiva, esa es también una apuesta de Hezbolá con el tiempo. El dirigente máximo del Hezbolá, Asan Nasrallah, cuyo lema es “yo amo a la muerte”, no sólo es un teólogo enloquecido; es, además, un redomado táctico, tanto en cuestiones de política como de guerra. Asan Nasrallah, sabe que Irán, pese a las cada vez más frecuentes alocuciones antisemitas del Presidente Ajmadinedchad, se encuentra en pleno proceso de negociaciones con Occidente respecto a su programa atómico. Sabe, igualmente, que Occidente está dispuesto a hacer concesiones a Irán; pero también sabe que Occidente (en este caso USA y Europa) quiere recibir “algo” en cambio. Un “algo”, quizás el primero de todos los “algos”, es que Irán renuncie a sus planes expansionistas más allá de su “espacio natural” y eso significa que deberá “dejar caer” al Hezbolá, abandonándolo a su suerte. Es decir, Asan Nasrallah sabe muy bien que si las negociaciones entre Irán y Occidente resultan exitosas, Hezbolá y no Israel, como anuncia Ajmadinedchad, deberá desaparecer del mapa. En cierta medida, la iniciada por Hezbolá aparece entonces como una lucha por su propia sobrevivencia. Así se explica porque trata, por todos los medios, de forzar los acontecimientos, arrastrar a Irán y si es posible a Siria a una guerra total en contra de Israel y USA, y así conservar, e incluso ampliar sus posiciones en el Líbano. La clave decisiva, se encuentra entonces, y definitivamente, en Irán. Como ha destacado Oliver Roy, autor del conocido libro L ‘Echec de l’Islam politique (Le Seueil, Paris 1992). “Hasta el presente, cada uno de los conflictos en el Medio Oriente tenía su lógica propia; hoy se asiste a una articulación de todos esos conflictos, donde el elemento clave es la emergencia de Irán como una gran potencia regional y como potencia nuclear” (Le Monde 19.07.06). La misma opinión mantiene Joschka Fischer.

Para Fischer (entrevista citada) Irán no sólo es la pieza clave sino que, además, el país que ha resultado ganador, hasta ahora, en las confrontaciones que han tenido lugar en el mundo islámico. Y eso ha ocurrido no sólo porque EEUU sacó del camino al peor enemigo de Irán, Sadam Hussein, sino porque, mediante elecciones, permitió que los chiítas llegaran al poder en Bagdad, algo que jamás habría ocurrido sin la presencia directa de USA en Irak, lo que ha provisto a Irán de un enorme espacio de influencia adicional con el que, antes de la guerra en Irak, no contaba. En cierto modo, los chiítas de Irak deben el poder político a USA; y esa deuda no es poco. Es cierto que las elecciones que llevaron a la presidencia al descentrado Ajmadinedchad en Irán, han significado un enorme retroceso en las conversaciones que antes de esas elecciones llevaban a cabo los chiítas iraníes con USA y con la EU, conversaciones que estaban destinadas a crear las condiciones para que Irán afirmara su poder regional, a cambio, por supuesto, de garantizar la tranquilidad a Israel (leáse: eliminando al Hezbolá). No obstante, poco a poco, los políticos norteamericanos han aprendido a diferenciar. Ajmadinedchad no representa a todos los estamentos chiítas, y el espacio para nuevas conversaciones, advierte Fischer, no está cerrado. Por lo demás, piensa el avezado político, sólo a través de un diálogo sostenido con el Irán, podrá ser evitada una hecatombe de dimensiones mundiales. Fischer sabe que la paz internacional sólo puede estar garantizada si en cada región determinados Estados-ejes logran ordenar en su torno a diseminadas partículas nacionales. Ese es el papel que le corresponde a Irán, y ese papel debe serle facilitado por Occidente, afirma Fischer.

La historia de los conflictos entre el Occidente democrático y el imperio soviético parece confirmar, por lo demás, la idea de Fischer. Sólo cuando Stalin fue “persuadido” por USA de que sus posesiones imperiales iban a ser respetadas a cambio de que renunciara a su fantástico proyecto de “revolución mundial”, es decir, que a él le iba a ser permitido que hiciera la revolución, pero “en un solo país”, recién ahí pudo ser evitada una nueva guerra mundial. Persuadir a los iraníes de que pueden convertirse en potencia regional, con un moderado y controlado proyecto nuclear, y que, además, puedan realizar su “revolución islamista”, pero “en un solo país”, no puede ser más difícil que lo que Truman, Churchill y después Kissinger, lograron respecto a la URSS.

Truman, Churchill, Kissinger. Pero, ¿hay gente como ésa alrededor (y al exterior) de Bush? Al parecer, como se ve el panorama mirando hacia el interior de la política norteamericana, esa deberá ser parte de la agenda del próximo gobierno. Siempre, por supuesto, que el Medio Oriente no explote antes.

En el contexto descrito, en medio de la guerra entre Israel y el Hezbolá, la alternativa de una paz duradera en la región no aparece visible. Es por eso que desde una perspectiva realista, antes de levantar la paz como radical alternativa, hay que evitar, por todos los medios, el escalamiento de la guerra. Todos queremos la paz. Pero para que esa paz sea posible, hay que evitar primero el escalamiento de la guerra. Y, como ya ha sido advertido, es en ese escalamiento donde el Hezbolá pone todas sus esperanzas.

Eso quiere decir al fin, que si el Hezbolá no es definitivamente derrotado por Israel, cualquier proyecto de paz duradera, no sólo en la región, también en el mundo, será una absoluta imposibilidad.

* Fernando Mires es chileno, Profesor de Política Internacional en la Universidad de Oldenburg, Alemania. Autor, entre otros, del libro Islamismo- La última guerra mundial. publicado por la editorial LOM de Chile el año 2005, y en publicación conjunta con la Editorial libros de la Araucaria de Argentina, el año 2006.

CONTRA ISRAEL SE VIVE MEJOR

Pilar Rahola, diario Avui, Barcelona

El escritor y buen amigo Horacio Vázquez Rial publicó un artículo donde aseguraba que, si en este país hubiera una prensa normal, habríamos titulado “Irán ha atacado Israel”, en referencia a la escalada bélica en la zona. En línea parecida, Hermann Tertsch ha expresado su perplejidad ante la facilidad con que Israel es criminalizado, automáticamente, más allá de los hechos, las razones o los datos. Personalmente, he hablado en múltiples foros del maniqueísmo con que se tratan las cuestiones arabo-israelíes, hasta el punto de que gente inteligente se convierte, cuando habla de este conflicto, en paradigma del prejuicio, la mentira y la tergirversación. Contra Israel, algunos viven mejor, y son tantos que me ha parecido interesante reflexionar sobre el fenómeno.
Sin embargo, ¿cómo no?, empiezo por lo más importante. La situación actual es terrible (“una auténtica mierda”, dicho en expresión buschiana), és dolorosa para todos y es uno de los caminos malos de los muchos caminos malos que podía emprender Israel. Pero, y la pregunta no es menor: ¿tenía Israel algún camino bueno para seguir? “La paz es el camino”, dice la bienintencionada cita, pero durante décadas el mundo árabe en conjunto, el palestino en particular, y el integrismo islámico en singular, se han dedicado a bombardearlo, han borrado los trazos y lo han hecho desaparecer. Desde los famosos tres NO del mundo árabe reunido en Khartum, después de la Guerra de los Seis Días –“No al reconocimiento, NO a las negociaciones y No a la paz con Israel”-, muy pocas cosas han cambiado. Solo Jordania y Egipto han establecido tímidas relaciones con Israel, consiguiendo lo que podríamos llamar una precaria pero sólida paz. Pero el resto de países, económicamente fuertes, militarmente capaces y demográficamente poderosos, han continuado financiando logísticas terroristas, alimentando el resistencialismo victimista y negando toda posibilidad de diálogo. Irán es, en este contexto, el país más visible, con millones de dólares dedicados, anualmente, a financiar la locura integrista de Hamàs y el armamento de Hezbol.lah. Pero no es el único, e Israel, militarmente poderoso, pero a la vez enormemente frágil y vulnerable, ha sido sometido, durante décadas, a una guerra latente, con terrorismo incluido, en la que participaban alegremente e impunemente diversos países miembros de la ONU. No importaba cual fuera la actitud de Israel, desde los Acuerdos de Oslo, hasta Camp David, desde los esfuerzos de Rabin a los de Barak, pasando por la desconexión de Gaza de Sharon o la truncada hoja de ruta. Hicieran lo que hicieran, mandaran halcones o palomas, el único objetivo de la inmensa mayoría de los países implicados era hacer desaparecer a Israel. Con dinero, con publicidad, con esfuerzo político y diplomático, con armas, con logística, con propaganda. Décadas y décadas construyendo la guerra. Décadas y décadas desmontando toda opción de paz.

¿Qué otro país habría aguantado? La última escalada es la crónica de una guerra anunciada y largamente preparada. Una guerra que, no lo olvidemos, se ha declarado con un Hamás en el gobierno, que construye un túnel desde Gaza, ataca una base militar en suelo israelí, mata soldados y secuestra a uno de ellos. Y, por el norte, grupos terroristas de Hezbol.lah, también miembros del gobierno libanés, atacan una base militar, matan soldados y secuestran a dos más. Y, ¡alegría, que son dos días!, sobretodo si vivimos en Europa, estamos tomando el sol y somos genéticamente antisemitas, por mucho que hayamos hecho de la corrección política un útil disfraz. Como decía Tertsch, incluso cuando los hechos son inequívocos y señalan claramente a Israel como país agredido, en nuestro país lo convertimos automáticamente en culpable. Y es que, en la línea de este artículo, muchos son los que contra Israel viven mejor.

EL PRIMERO QUE VIVE MEJOR ES KOFI ANNAN, que cada vez que mueve su colita contra Israel, ve subir su liderazgo entre las decenas de dictaduras que conforman la Asamblea General de la ONU. Además, y no es menor, contra Israel refuerza su más que deteriorado prestigio. Contra Israel vive mejor la todopoderosa Francia, que así refuerza sus múltiples intereses económicos con los árabes (¿o alguien creyó alguna vez que Francia era una hermanita de la caridad?), y de paso tranquiliza a sus conflictivos banlieues. Contra Israel, desde los días gloriosos de la gloriosa maldad soviética, ha vivido mejor Rusia, y contra Israel, por supuesto, viven mejor todas las dictaduras del petrodólar, que reforzando el discurso antisemita, crean un chivo expiatorio que distraiga al personal de la miserable vida a la que ha sido condenado. Por supuesto, el judío malo ayuda a camuflar los problemas internos, la falta de libertad, la locura integrista, la falta de esperanza de las sociedades en las que viven.

Contra Israel vive mejor la tiranía siria, y contra Israel Irán encuentra su excusa para mantener el islamofascismo que cultiva. Pero, sobretodo, quien mejor vive contra Israel es una izquierda caduca, en cuyo ADN encontramos los rastros de un antioccidentalismo patológico. Una izquierda que ha perdido las utopías que ella misma traicionó y que, en su ingenuidad, cree recuperar parte de la épica perdida con cualquier pañuelito panarabista que se pone al cuello. Vean ustedes ese prodigio de diplomacia internacional que se llama Zapatero… Una izquierda, en fin, que no soportaría un cura católico, pero que alucina y se enamora de cualquier mullah islámico que llame a la yihad. De Marujas Torres, el paraíso de la izquierda está lleno. Lástima que es un paraíso que, para la libertad, resulta un infierno.

Pilar Rahola : Diari Avui. Barcelona. _

Sintesis de actualidad de prensa europea

Fabian Spagnoli - Sunday, 23 de July de 2006, 13:23

ITALIA: La Repubblica: "Bienvenidos al nuevo des-orden mundial. Israel está en guerra con Hezbolá, que es un movimiento político interno en el Líbano y, simultáneamente, una organización terrorista más allá de las fronteras del país. El Estado libanés ni siquiera controla su propio territorio. Irán tiene gran influencia, pero no controla a Hezbolá. (...) Entre todas las potencias del G-8, Rusia es la que mantiene contactos más estrechos con Siria (le envía armas) y con Irán. También China está involucrada, al igual que las principales potencias europeas que, una vez más, son incapaces de actuar en conjunto, como Unión Europea.

INGLATERRA: El Independent "Mientras la atención del mundo se concentra, por razones comprensibles, en el Líbano, no debemos olvidar que la cantidad de muertos en esta crisis del Medio Oriente tiene dimensiones ínfimas si se compara con el baño de sangre que tiene lugar un par de cientos de kilómetros más allá, en Irak. Allí el número de muertos ha alcanzado entretanto una escala de pesadilla. Sólo en mayo y junio la violencia cobró 5818 vidas. Casi a diario se perpetra una masacre. Y no hay indicios de que eso vaya a acabar."ALEMANIA: Berliner Zeitung "Los Estados occidentales se quedan de brazos cruzados y lo catalogan de una actitud pro existencia de Israel. De este modo, Estados Unidos no sólo impide por acto reflejo cualquier resolución, en la absurda creencia de que a través de Hezbolá también se puede debilitar a Irán. Con sus declaraciones, Bush azuza aún más el conflicto. Los franceses querrían volver a tener un papel en el territorio del Líbano. Los políticos alemanes temen reproches de antisemitismo y se posicionan. El resto de los europeos se limita a formular vagas exhortaciones. Los dictadores árabes temen a Estados Unidos, a Israel, a los fundamentalistas islámicos y al propio pueblo. Israel debe ser protegido. Pero no sólo de los árabes y persas radicales, sino también de sí mismo". SUIZA: Basler Zeitung: "Más del 80% de los israelíes apoya la operación militar en el Líbano. Están convencidos de librar una de las 'guerras más justas' de lahistoria, aun cuando finalmente del Líbano sólo quedaran escombros. ¿Qué vendrá después? Retornar a la situación previa a la guerra no tendría sentido. Se requiere un nuevo orden político para lograr la pacificación. Se trata de una tarea compleja, que a lo sumo se podrá realizar mediante una tropa de paz multinacional. Por ella abogan Kofi Annan y los jefes de gobierno europeos".

Friday, July 21, 2006

O nosso direito ao Direito

Paulo Ferreira da Cunha

A Universidade tem responsabilidades sociais. Não pode furtar-se a ensinar cadeiras estruturantes, sem as quais os respectivos licenciados jamais seriam aptos para as respectivas profissões. Um Engenheiro, um Químico, um Físico, um Informático conceber-se-ão sem as Matemáticas? Será admissível um Médico que não tenha estudado Anatomia? Um pintor ou um arquitecto poderão formar-se sem nenhumas luzes de Desenho? E se um Filósofo nunca houver estudado Hermenêutica? Ou um Linguista não souber Gramática? E um Filólogo desconhecer a Teoria e História da Literatura?
Receamos que um cirurgião sem Anatomia nos matasse no primeiro corte de bisturi, um engenheiro sem Matemática provocasse curto-circuitos, fizesse explodir fábricas, deixasse cair pontes, um arquitecto mal formado, qual Numeróbis do Astérix, enviesasse casas, e que os Artistas Plásticos e Humanistas, desprovidos dos seus respectivos saberes essenciais, não passassem de bluff.
Pois o processo de Bolonha, tão excelente no papel como nas intenções, está a ter como resultado uma hobbesiana luta de todos contra todos. É preciso cortar cadeiras, para fabricar mini-cursos, normalmente de 3 anos, a que se chamará licenciaturas… Em casa em que não há pão, debatem-se ideias e contam-se espingardas…Como os demais, o Curso de Direito diz respeito a todos nós. É de todos nós. Sempre algum jurista poderá vir a decidir um dia do nosso dinheiro, do nosso bom-nome, da nossa liberdade, e até da nossa vida. Podemos estar desatentos a que juristas virão a ser formados?
A Licenciatura em Direito foi outrora social e simbolicamente estruturante, produzindo diplomados tão cultos e polivalentes que de entre eles se recrutavam, além do pessoal jurídico, muitos dos nossos melhores políticos, não poucos escritores, excelentes professores, bem sucedidos gestores de empresas, etc. Arrisca-se, porém, a vir a formar pretensos técnicos de leis, conhecedores de “apenas de algum Direito” (lembrando um antigo texto de Boaventura Sousa Santos).
Com a mesma Bolonha, os nossos vizinhos não vão nesse sentido. Quando um Francisco Puy considera que “o Direito Administrativo é já mais de meio Direito”, e sabendo-se que num Estado de Direito democrático, todo o Direito se subordina à Constituição, pretender-se que devamos ensinar aos futuros juristas pouco mais que o Código de Justiniano, traduzido da tradução alemã, seria uma catástrofe. Ninguém o pensará fazer, esperemos.
Para já, porém, toca a cortar.
Todas as disciplinas fundantes do Direito se encontram ameaçadas por essa navalha que não elimina o inútil, mas o vital e formativo: as armas de longo alcance dos juristas. Deixando-os míopes na lei em vigor, que logo mudará.
No cepo já estão as cadeiras fundamentais ou humanísticas: históricas, sociológicas, politológicas, criminológicas, antropológicas, e afins.
Restaria a Filosofia do Direito, a grande síntese? É a principal atacada. Em alguns casos, quer-se a sua cabeça, qual troféu. Outros querem comprimi-la num ridículo semestre, antecâmara da guilhotina.
Ora a Filosofia do Direito, com o Constitucional, o Penal e as Obrigações são os quatro pilares da Casa do Direito. E, de todos, a Filosofia do Direito (englobando a Metodologia) é a pedra angular, porque a todos problematiza e fundamenta. A Filosofia do Direito é o lugar da Justiça no Direito. Não do direito simplesmente decorado e obedecido, mas do Direito pensado. É o laboratório que, analisando o Direito que temos, permite pensar um novo Direito mais justo.
Cursos de Direito sem (ou com meia) Filosofia do Direito seriam uma caricatura, um retrocesso imenso. Defraudando estudantes e professores que os escolheram a contar com a sua composição natural. Ao menos os positivistas tiveram a delicadeza de acabar com a cadeira esperando que morresse o seu último Lente. A extinção positivista não durou: ainda estudante do 3.º ano, Paulo Merêa lançou o clamor pelo regresso da cadeira. E conseguiu.
De novo os estudantes mostrarão o caminho? Suspeitam já que o Direito sem a sua Filosofia é mero treino de “burocratas da coacção”, “verbos de aluguer”. Na fachada das Matemáticas na Universidade de Coimbra, quem souber grego pode ler: “Não entre aqui quem não souber geometria”. Deveríamos gravar nos frontões das Faculdades de Direito: Daqui não saia quem não souber pensar o Direito!
E ainda mais fundo, nos nossos corações: sobre o Direito não mande quem não tiver amor à reflexão e à Justiça. E bom senso.

Israel não será Refém do Terrorismo


Aaron Ram, Embaixador de Israel em Lisboa

20 de Julho de 2006

Publicado no Correio da Manhã 21.07.06

No Médio Oriente, a luta de Israel é contra as organizações terroristas do Hizbullah no Líbano e do Hamas em Gaza que agem inspiradas, encorajadas e financeiramente patrocinadas por regimes que apoiam as suas actividades, avessos à paz com Israel, num eixo de terrorismo que vai desde Teerão a Damasco.
Ambas as organizações têm ideologias 'jihadistas' extremas, bem expressas nas suas cartas fundadoras, que apelam para a total destruição de Israel.

O Irão oferece um suporte ideológico e prático, ao fornecer ao Hizbullah armas, uma gigantesca ajuda financeira e treino de operacionais. A Síria é o "corredor" daquilo que o Irão fornece ao Hizbullah - mísseis e armamento sofisticado – e também o anfitrião dos líderes dos grupos terroristas (Hamas, Jihad Islâmica), que a partir de Damasco instruem os seus operacionais. Antes da última troca de fogo com Israel, o Hizbullah tinha mais de 13.000 mísseis de curto, médio e longo alcance no seu arsenal.

Na realidade, o Hizbullah é um braço do Irão na região, que tomou como refém o governo libanês e actua como um verdadeiro Estado dentro de um Estado. Esta é a principal razão pela qual o governo libanês ainda não cumpriu a resolução 1559 do Conselho de Segurança das Nações Unidas – esse governo perdeu controlo sobre a parte sul do Líbano porque a milícia do Hizbullah está muito melhor equipada militarmente do que o próprio exército libanês.

Durante anos, Israel, tentando prevenir uma escalada de violência na região, evitou responder de acordo com a sua capacidade militar – sempre que bombardeavam Israel, que suicidas se matavam nos cafés, restaurantes, universidades, autocarros e ruas – Israel respondia atingindo alvos terroristas específicos e não civis, apesar do modus operandi destas duas organizações ser o actuar a partir de áreas populosas, colocando propositadamente em risco a vida da população local, para assim poderem responsabilizar Israel pelos civis atingidos, aos olhos da comunidade internacional.

Israel deixou o Líbano em Maio de 2000, cumprindo na íntegra a resolução 425 do Conselho de Segurança das Nações Unidas – cujos observadores confirmaram a total retirada por parte de Israel de território libanês. Na fronteira norte de Israel, com o Líbano, o Hizbullah continua a ser uma ameaça para a região dado não ter permitido ao governo libanês o seu desmantelamento, evitando que o exército do Líbano estacionasse na zona sul do país, assassinando soldados, civis e bombardeando constantemente Israel com mísseis Katiusha.
Quando terroristas do Hizbullah entraram em território de Israel (12 de Julho), matando oito soldados e raptando outros dois, Israel ripostou. Este foi o pretexto que o Hizbullah utilizou para despoletar o bombardeamento ininterrupto de todo o norte de Israel – cidades, aldeias, kibbutz – entre estas, a terceira maior cidade israelita, Haifa, por forma a matar o maior número possível de cidadãos israelitas.

Há dez meses que Israel retirou de Gaza, sem qualquer intenção de regressar, abrindo uma janela de oportunidade de retomar as negociações de paz entre Israel e a Autoridade Palestiniana. Porém, isso não impediu o Hamas e outros grupos terroristas de continuar a bombardear impunemente as cidades israelitas, violando a integridade territorial de Israel, assassinando civis e tomando como reféns do terror dezenas de milhares de pessoas desde Askelon até o Negev.

Os alvos preferenciais do Hizbullah e do Hamas são civis. Atacam indiscriminada e aleatoriamente com granadas que se desfazem em estilhaços de metal para maximizar as baixas civis. O objectivo de Israel é atingir a infraestrutura do Hizbullah e seus meios – locais de armazenamento de armamento, quartéis-generais, pontes usadas para deslocar-se e transportar material para o sul do Líbano, esconderijos dos terroristas, tanques de petróleo - que na grande maioria das vezes estão inseridos em locais civis, pondo em risco a vida das populações.

De cada vez que o exército de Israel pretende atingir uma infraestrutura terrorista, avisa a população horas antes através de panfletos deixados caír por aviões, acabando, logicamente, por alertar também os próprios terroristas. Israel não quer matar civis. Quer recuperar os soldados raptados em território israelita pelo Hizbullah e ver cumprida a resolução 1559 do Conselho de Segurança das Nações Unidas, que estabelece, entre muitas outras disposições, o desarmamento das milícias do Hizbullah no sul do Líbano e, consequentemente, o estacionamento do exército libanês nessa zona de fronteira com Israel – permitindo ao governo libanês assumir legítimo controlo.

Em Gaza, com o Hamas, o objectivo é recuperar o soldado Gilad Shalit, também ele raptado em território israelita. Israel pretende também impedir os constantes bombardeamentos que há 10 meses, desde a retirada israelita do território têm vindo a aterrorizar a população – as crianças não vão à escola e as pessoas não vão trabalhar porque não sabem quando e onde vão cair os mísseis. Este tipo de bombardeamentos "cegos" são considerados, pela lei internacional, crimes de guerra, uma punição colectiva sobre cidadãos inocentes.

Israel continuará as suas operações até que estes objectivos sejam alcançados. Há que compreender que as organizações terroristas existentes na região, na sua actividade terrorista, não só perturbam a normalidade da vida quotidiana como fazem perigar a estabilidade em toda a área e as legítimas aspirações de todas as partes para um futuro melhor. O interesse em fazer estas organizações cessarem as suas actividades terroristas é, não apenas local, por constituír uma ameaça estratégica para a região, mas internacional.

O sistema usado pelas organizações terroristas é uma longa guerra de atrito com Israel, mas o país não está disposto a deixar-se paralizar, muito simplesmente porque nem sequer tem essa opção. As regras do jogo mudaram. Israel não permitirá que raptem e assassinem impunemente os seus cidadãos. De cada vez que houver uma ameaça, Israel responderá de acordo com a mesma.

Lutamos contra o Hizbullah e não contra o Líbano. Lutamos contra o Hamas e não contra os palestinianos. Contudo, o facto do governo libanês e o líder da Autoridade Palestiniana se oporem a actos terroristas contra Israel, não os desresponsabiliza pelo sucedido e pela sorte dos soldados raptados, quando estes actos são perpetrados a partir dos seus territórios.

O Líbano e a Autoridade Palestiniana são reféns de organizações terroristas. Israel não será refém de ninguém. O Primeiro Ministro de Israel, Ehud Olmert afirmou claramente que a esperança de Israel é que o Líbano e a Autoridade Palestiniana atinjam pelos seus próprios meios uma estabilidade política, livre de forças estrangeiras, para que Israel possa também viver em paz e tranquilidade.

Wednesday, July 19, 2006

Desde Carmiel, la guerra


Feivel Ben Jaim Ziman - Tuesday, 18 de July de 2006, 21:38

Shalom aleihem.
Sobre la situacion que se esta viviendo en este momento en Israel, deseo compartir con ustedes los siguientes pensamientos.
He aprendido principalmente lo siguiente:
Hashem es bueno.
Nada sucede en el mundo que vaya en contra de Su voluntad.
Entonces TODO lo que sucede en el mundo es bueno.
La ecuación nos dice por lo tanto que lo que esta sucediendo en Israel es BUENO, aunque estoy consciente que es difícil entenderlo en toda su extension.
El primer buen resultado que estoy percibiendo es que el pueblo de Israel se esta uniendo, políticamente los partidos de oposición ya dieron su respaldo al primer ministro en esta guerra contra el terrorismo, por otro lado muchos habitantes del centro y sur del pais estan abriendo sus casas para recibir personas que viven en el norte y que estan buscando proteccion, principalmente mujeres y sus hijos, mientras que los hombres permanecen en sus hogares.
Esta union del pueblo de Israel es una de las principales condiciones para apresurar la venida del Meshiaj, asi a pesar de ser repetitivo, lo que esta sucediendo en Israel, ES BUENO.
Iran ya dio su respaldo a Siria y anuncio que si esta ultima es atacada, la primera intervendra militarmente y ambos paises estan apoyando a los terroristas en el norte y sur de Israel.
Ningun pais ha anunciado su intencion de ayudar a Israel, salvo un puniado de libaneses cristianos que estan dispuestos a ir a luchar al lado del pueblo judio, pero no los necesitamos, por que:
Salmo 91:7-11. Podran caer mil a tu lado y diez mil a tu derecha, pero no te afectara, mas con tus ojos veras como los inicuos reciben su merecido. Por que tu has hecho del Eterno, que es mi refugio, el Altisimo, tu morada. Nada malo te sucedera alli, ni plaga alguna se acercara a tu tienda. Porque El encargara a Sus angeles que se ocupen de ti, guardandote en todos tus caminos.
Zacarias 4:6. Entonces me contesto diciendo: Esta es la palabra del Eterno a Zorobabel, que dice: No por el poder, ni por la fuerza, sino por Mi espiritu, dice el Eterno de los ejercitos.
Tres ejercitos tiene Israel, el ejercito normal, constituido por los hijos de Israel, el ejercito de oracion constituido por aquellos que no estan enlistados pero que se reunen para hacer oracion colectiva pidiendo al Eterno su proteccion y el ejercito celestial (angeles), al que los arabes en las guerras han podido ver con sus ojos materiales, como gigantes y de los cuales hay muchos testimonios en las batallas que Israel ha tenido contra ellos.
Por lo tanto siento que no debe haber preocupación en nosotros y debemos unirnos al segundo ejercito de Israel, para con nuestras oraciones, podamos apoyar a soldados y angeles a velar y cuidar de Israel y sus hijos.

Feivel Ziman